Leyendas musicales

Leyendas musicales de Japón

Leyendas musicales de Japón

Leyendas musicales de Japón

Dentro del mundo musical de Japón hay dos actos que han pasado a la historia como leyendas y siguen inspirando a las nuevas generaciones. Estos son:

Pink Lady:

A mediados de los años 70’s, dos adolescentes participaron en un concurso de talento televisivo y ganaron. En poco tiempo, estas amigas de la infancia se convirtieron en unas de las artistas más famosas, si no legendarias, en la historia de la música pop japonesa. Aunque su tiempo en el centro de atención fue dolorosamente breve, fueron amadas y apreciadas universalmente por jóvenes y adultos por igual. Incluso después de cuarenta años, su fama no ha disminuido en lo más mínimo, ya que son tan populares y queridas como siempre. Estamos hablando, por supuesto, de las inmortales Mie y Kei, mejor conocidas por sus legiones de fanáticos en todo el mundo como «Pink Lady».

Básicamente crearon el concepto de «Idol japonés» tal como lo conocemos.

Cuando las chicas aparecieron en la televisión para promocionar su single debut, «Pepper Keibu» (Inspector de la Policía Pepper), se habían transformado por completo. Atrás quedaron los pantalones deportivos, reemplazados por minivestidos escurridizos y brillantes. También desaparecieron los acordes de sus melodías populares femeninas, reemplazadas por letras pegadizas y ritmos de discoteca. También como parte de su nuevo acto fueron sus rutinas de baile, una combinación de vitalidad juvenil, movimientos sexys y precisión casi robótica, ya que las repetidas apariciones en la televisión dejaron en claro que las chicas habían sido programadas para bailar exactamente de la misma manera cada vez.

A los niños también les encantó cuando a través de libros infantiles llegaron las instrucciones paso a paso sobre cómo imitar la coreografía de las canciones de Pink Lady. Niños y adultos, pasaban horas frente al televisor tratando de aprender las coreografías de Pink Lady.

En marzo de 1981, celebraron un concierto de despedida en el estadio Korakuen (el estadio al aire libre más grande de Japón) y luego se disolvieron.

El miércoles 1 de septiembre de 2010, el dúo anunció su regreso durante una conferencia de prensa que presentó el lanzamiento de un foto libro especializado. Innovation, 2 discos con versiones regrabadas de sus éxitos pasados, se lanzó en diciembre de ese mismo año. Se siguió una gira de conciertos en marzo de 2011, que marcó el 30 aniversario desde su disolución oficial en 1981.

 

El programa de música japonés

El programa de música japonés»Music Station» las incluyó en sus 50 ídolos principales de todos los tiempos en función de las cifras de venta proporcionadas por Oricon. Se colocaron #15, con ventas superiores a 13.000.000. Sin embargo, la revista Billboard afirma que vendieron más de 15 millones de singles y 2,25 millones de álbumes.

Está es una prueba positiva de que, después de cuarenta años, la popularidad de Pink Lady no ha disminuido en absoluto, y su lugar como íconos y leyendas en el mundo de la cultura pop japonesa, está definitivamente asegurado.

Para las personas interesadas en la música japonesa, Pink Lady es uno de los referentes más importantes, marcando un antes y después de la industria musical japonesa.

Kitaro:

El compositor de world music, Kitaro, cuenta con un Golden Globe Avard, una nominación al Oscar, cinco nominaciones a los Grammy y docenas de álbumes. Es apreciado, principalmente, por su habilidad en mezclar en su música varias influencias étnicas y culturales.

Este teclista japonés, nacido en Toyohashi en 1953, es conocido como el máximo representante en su país del estilo new age, en el que ha sabido introducir elementos de la música tradicional de Japón; su obra más famosa es la que lleva por título La Ruta de la Seda. Su imagen y sus composiciones son muy características y sus propuestas han impactado muy profundo tanto en América del Norte como en Europa, por lo que se ha convertido en el músico japonés de más renombre en occidente.

Procedente de una familia de agricultores de ascendencia budista-sintoísta, Kítaro, creció dentro de un  ambiente rural donde la naturaleza era fuente de inspiración. Aunque su música  es cada vez más progresista, para él siempre ha sido muy importante  conservar los valores tradicionales japoneses.

En sus primeros tiempos, inspirado por la música del R&B de Otis Redding, aprendió a tocar la guitarra por su cuenta. El mismo Kitaro señala que nunca tuvo una educación musical y que sólo aprendió a confiar en sus oídos y en sus sentimientos. Atribuye sus creaciones a una fuerza que va más allá de él. Cuando terminó el colegio se fue a Tokio y comenzó a buscar bandas para tocar. Ejecutaba el teclado y descubrió el sintetizador. Desde 1983, su respeto por la naturaleza lleva a Kitaro todos los años a darle las gracias con un concierto especial en era Mt Fuji

Los primeros dos álbumes Ten Kai y From the Full Moon Story se convirtieron en obras de culto para los admiradores del naciente movimiento de la Nueva Era.

En 1976, dejó la banda y viajó por Asia.

Kitaro  fue el primero en el mundo en usar un sintetizador para recrear el sonido de 40 instrumentos diferentes.

Después de hacerse famoso en Asia y en otras partes del mundo, Kitaro se trasladó a Estados Unidos para continuar su carrera. Alcanzó la celebridad internacional en 1986, y fue su famosa banda sonora para la serie NHK «Silk Road» lo que llamó la atención internacional y le permitió llegar  a un acuerdo de distribución en escala mundial con la Geffen Records. Hizo importantes colaboraciones con músicos populares de renombre como el cantante Ian Anderson de » Yes » y Mickey Hart de los » Grateful dead”. A finales de 1987 había vendido diez millones de álbumes en todo el mundo, un año después publicó una colección de los principales éxitos en un CD doble titulado » Ten Years «, remasterizado y reeditado por Domo en 1997. En este período de tiempo Kitaro ganó también su primera nominación a los Grammy, gracias a » The Field «, el single extraído de su álbum » Light of the Spirit » a su vez reeditado en 1997. Su mayor éxito musical fue el Premio Grammy 2001 por su álbum Thinking of You.

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